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La oportunidad de ser sobresaliente.

Los ladrones de tiempo son todo aquello que no nos permite aprovechar el tiempo. Teniendo este concepto en cuenta, asomarse por la cocina para merendar puede ser necesario, como descanso del estudio y para recuperar energía. Sin embargo, si pasamos más tiempo mirando la nevera que frente a los apuntes, la hora de merendar se convierte en un ladrón de tiempo. Y es que estos ladrones tienen muchas formas e influyen directamente en la organización del tiempo. La desmotivación, la falta de apuntes en condiciones o la televisión pueden cargarse la agenda o el planning que con tanto trabajo has preparado. Pero llegados a este punto, no podemos olvidarnos del ladrón de tiempo número 1: el teléfono móvil. Aunque… ¿es posible que, al igual que el doble rasero de la hora de la merienda, el teléfono móvil pueda ser un elemento de aprovechamiento del tiempo?

 

¡Que nadie lance las campanas al vuelo todavía, que no estamos diciendo que debáis agarrar el móvil y no soltarlo!

 

El teléfono móvil se ha convertido en una prolongación de nuestro cuerpo, a veces por necesidad, a veces por ocio. Si sabemos cómo utilizarlo, puede convertirse en nuestro mejor amigo, incluso en época de exámenes. Por ejemplo, la agenda y el calendario. ¿Qué mejor forma de organizar el tiempo que con un planning en esa herramienta que no te abandona? Incluye todo lo que tengas pendiente, como entregas de trabajos, exámenes, citas con el médico, cumpleaños, etc, así cada vez que te sientes a organizar tu día podrás ver rápidamente si hay otras actividades. ¡Ya no te volverán a pillar por sorpresa, descuajeringando tu planning!

 

Otra opción para aprovechar el teléfono como técnica de estudio es estudiar telemáticamente en grupo. Es decir, ponte de acuerdo con tus amigos para no coger el móvil durante un par de horas, y así todos os podréis centrar en estudiar. ¿Para qué vais a querer conectaros a WhatsApp si nadie va a estar en línea? A las dos horas, podéis hacer un descanso conjunto y charlar durante un rato antes de volver al estudio de forma grupal.

 

Pero ojo con las redes sociales, que sin darte cuenta acabas navegando durante horas y pierdes media tarde sin haber aprovechado realmente el tiempo. Para que esto no te pase, puedes ponerte una alarma en el móvil que te avise de que es momento de volver al estudio. ¡Y no vale darle al retraso! Cuando vuelvas a descansar, tendrás la ocasión de continuar por donde ibas.

 

Estos consejos pueden ser muy útiles si se añade un componente fundamental: actitud y fuerza de voluntad. Todos preferimos estar tomando unas cañas en lugar de encerrarnos a estudiar, pero recuerda que lo que no estudies ahora te va a tocar estudiarlo en la recuperación, así que cuanto antes te lo quites mejor. ¡Tú puedes!